miércoles, 8 de diciembre de 2010

Tokyo Blues pasa a la gran pantalla


Igual que mucha gente, descubrí a Haruki Murakami con Tokyo Blues (Norwegian Wood). Cuando lo leí me fascinó la delicadeza  que se desprende de la forma en que está escrito y como transmite los sentimientos tan complicados de los personajes. Y pienso que justo por eso es un libro bastante difícil de llevar al cine. Como mínimo un reto.



Sin embargo el director vietnamita Anh Hung Tran se ha atrevido con el proyecto. Es famoso por haber dirigido "El olor de la papaya verde" que ganó un Oscar y varios premios en Cannes, pero eso no le bastó a Murakami para confiarle 100% su obra. Al principio fue muy reacio a que se hiciese la película y le pidió que antes de hacerla él quería aprobar el guión. No se lo puso nada fácil, hasta 4 años después de su primera reunión con el director no le dio el visto bueno al guión.



Los actores elegidos son bastante famosos en Japón. Kenichi Matsuyama, que interpreta al protagonista, es una de las caras habituales en el cine y la TV japonesa. Y Rinko Kikuchi, quizá la actriz japonesa más internacional en estos momentos gracias a "Babel" y "Mapa de los Sonidos de Tokyo".




Hace unos meses se estrenó en el Festival de Venecia y tuvo unas críticas no demasiado entusiastas. Pero esta semana llega la prueba de fuego, el estreno en los cines japoneses el día 11 de diciembre. Para verla en Barcelona aun tendremos que esperar porque todavía no hay fecha prevista para el estreno. Esperemos que no tarde mucho en llegar.

lunes, 29 de noviembre de 2010

El Gourmet Solitario



No hace tanto que he vuelto de Tokyo pero ya se me empiezan a olvidar poco a poco las sensaciones, los sonidos, los sabores... Pero el otro día, paseando por una librería en Barcelona encontré por casualidad el remedio a mi nostalgia. Se trata de El Gourmet Solitario, un cómic de Jiro Taniguchi y Masayuki Kusumi editado hace pocos meses por la editorial Astiberri en castellano.
19 historias protagonizadas por un hombre de negocios que describe con detalle los restaurantes que visita y la comida que come. Las historias se sitúan casi todas en barrios de Tokyo, y los dibujos son tan realistas que casi puedes oír el sonido de los coches por las calles de la ciudad, y oler la salsa de soja de los platos que saborea el protagonista. Un retrato del verdadero Japón.



Este es un cómic peculiar ya que tiene una temática muy concreta y todo gira en torno a ella, la comida. Pero es muy interesante en caso que te guste la cocina japonesa porque aparecen platos muy típicos de Japón a los que no estamos demasiado acostumbrados. Un cómic que al leerlo abre el apetito.




Tengo que decir que otra de las razones por las que me compré este cómic es porque Jiro Taniguchi es uno de mis autores favoritos. Libros suyos como "El almanaque de mi padre" o "El olmo del Cáucaso" tienen una estética y una sensibilidad muy difícil de encontrar en el mundo del cómic.
Y como sigue estando de moda llevar los cómics al cine le ha llegado el turno a Jiro Taniguchi. El director Sam Garbanski (que dirigió Irina Palm) lleva al cine el cómic "Barrio Lejano", adaptando un poco los personajes ya que la acción la sitúa en Europa en lugar de Japón. Justo se acaba de estrenar en Francia esta semana. Habrá que esperar que la estrenen aquí a ver qué tal el resultado. 


jueves, 18 de noviembre de 2010

Comprando pescado en Tsukiji


El mercado de Tsukiji, en Tokyo, es el más famoso y más grande de la ciudad. Como el pescado es un alimento básico en la cocina japonesa, este mercado es un punto neurálgico. Un amigo de un amigo resulta que tiene un restaurante de sushi y me apunté con él a hacer la compra del pescado para su restaurante en el mercado de Tsukiji. Ver el mercado acompañada de un sushiman es una experiencia muy interesante.


La famosa subasta del pescado la hacen los pescadores a las 5 de la mañana y allí compran las propias paradas del mercado y otros mayoristas. Después, a partir de las 9, hacen sus compras los restaurantes y pescaderías. Así que por suerte no me tocó madrugar demasiado.


En este mercado se puede comprar pescado, algas, condimentos... Todo lo necesario para preparar sushi. Y el resultado de la compra fue una deliciosa cena en el restaurante de nuestro amigo.


Pero si quereis visitar este antiguo mercado tendréis que daros prisa porque el alcalde de Tokyo ha anunciado ya el cierre y demolición del mercado, y planean trasladarlo a otras instalaciones mas modernas en Tokyo. Todavía no está claro que pasará ya que hay opiniones enfrentadas en cuanto al nuevo emplazamiento, que anunciaron sería en el distrito de Toyosu, pero parece que hubo una planta de gas en el lugar donde se quiere construir y grupos ecologistas aseguran que la zona está contaminada. Si al final se construye alli puede que los japoneses acaben preparando una nueva especialidad de pescado con 3 ojos.


El mercado de Tsukiji es una visita obligada en Tokyo. Sobretodo después de ver la película Mapas de los Sonidos de Tokyo de Isabel Coixet, me apetecía volver a visitarlo. Pero no encontré allí trabajando a la guapa Rinko Kikuchi, los trabajadores del mercado tienen un poco menos de glamour, la verdad.



domingo, 7 de noviembre de 2010

Momiji gari



La imagen típica de la primavera en Japón son los cerezos en flor, y del otoño, las hojas de los árboles que cambian de color y se vuelve rojizas. Y, cómo no, los japoneses han hecho de ir al bosque a ver el cambio de color de los árboles, uno de sus rituales más importantes de esta estación. A la práctica de mirar los bosques rojos se le llama "momiji gari", que literalmente significa cazar hojas.


El cambio de color lo produce el contraste de temperaturas. En septiembre empieza en el norte y poco a poco se extiende hacia el sur, normalmente a finales de octubre ya se puede disfrutar en el centro del pais de "kouyou" (hojas rojas), pero este año, he tenido tan mala suerte que además de pasar un verano asfixiante, el calor ha hecho que el cambio de color de las hojas se retrase. Estuve en Nikko, uno de los destinos favoritos para ver el cambio de color de las hojas, pero lo máximo que pude encontrar fue algunos árboles rojos en medio de mucho verde.


Las hojas rojas, al igual que los cerezos en flor, son un espectaculo fugaz, en poco tiempo las hojas se secan. Así que el significado de estas dos tradiciones tiene que ver con el concepto budista de vivir el momento presente, de la importancia que tiene el aquí y el ahora.


Hace años vi la película Dolls de Takeshi Kitano, y aparecía un bosque completamente rojo. Desde ese momento quise verlo con mis propios ojos. Finalmente he conseguido ver algo parecido. Y sin los efectos digitales que hay en la peli, puedo decir que sigue siendo igualmente espectacular.

sábado, 23 de octubre de 2010

Geishas en Tokyo

Pensaba que en Tokyo no había geishas, que eso era cosa de Kyoto y otras zonas. Pues me equivocaba. Hace poco he descubierto que en Tokyo también hay un distrito de geishas, y que en el siglo XXI siguen existiendo.


Esta profesión tiene muchos siglos de historia en Japón. Las geishas son artistas que practican diferentes disciplinas como el canto, baile, ceremonia del té... y que entretienen a los clientes en restaurantes o casas de té. El entrenamiento de una geisha empieza desde muy joven y es muy exigente, por eso actualmente cada vez hay menos. Hace poco conocí a una chica que estuvo varios años trabajando como geisha: bailaba, cantaba y hacía malabares. Pero parece que el entrenamiento y el estilo de vida eran tan estrictos que lo acabó dejando.
Con mi amiga Mio hicimos una visita en rickshaw al distrito de las geishas en Asakusa. En Japón los conductores de rickshaw no van con bici sino a pie. En nuestro caso era una conductora, y estaba muy en forma porque nos explicó que solo el carro pesa 80 kg. También nos hizo de guía y nos contó algunos secretos de la zona. 


En el barrio de Asakusa trabajan actualmente unas 40 geishas. La más joven aun no ha cumplido los 20 años. El edificio de la foto es la asociación que regula los contratos de las geishas con los restaurantes. 


Cenar con una geisha cuesta unos 500€ por persona, se trata de restaurantes de lujo que se encuentran en este barrio, y nuestra conductora nos explicó que solía llevar con rickshaw a famosos a estos restaurantes.
Mientras hablábamos cruzaron delante de nosotras dos geishas, pero son tan discretas y rápidas que cuando nos dimos cuenta ya estaban lejos.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Okyo Maruyama

Ayer fui a ver una exposición de Okyo Maruyama, y me encantó, no podía despegar la vista de los cuadros.  



Okyo Maruyama fue un importante pintor del siglo XVIII en Kyoto. Una de sus principales características en que solía pintar la naturaleza de forma realista y retrataba a la gente corriente, influenciado por artistas europeos. Por eso fue muy criticado en la época, no le interesaba tanto las imágenes espirituales como la vida cotidiana de la ciudad. Un innovador en un Japón siempre demasiado conservador. 


Muchos de los cuadros están pintados sobre puertas y biombos dorados, que formaban parte de casas de la nobleza y templos. Algunos de los murales son espectacularmente grandes.


El punto débil de la exposición es que las salas tenían una iluminación muy débil y te dejabas la vista mirando los cuadros. Una pena.


sábado, 16 de octubre de 2010

Paseando por el antiguo Tokyo

Pocas zonas de Tokyo son tan antiguas como Yanaka. Los bombardeos y terremotos han hecho que el siglo XX forzase a esta ciudad a reconstruirse. Pero algunos barrios aun se conservan igual que hace un siglo, y en el caso de Yanaka no sólo los edificios, también el estilo de vida. Cuando paseas por este barrio te da la sensación de haber salido de la ciudad y estar en un pequeño pueblo. Aun se mantienen oficios tradicionales y tiendas especializadas: en café, arroz, kimonos...

Tienda de geta (sandalia tradicional japonesa)
Tienda de papel de origami
Boniatos asados


Antiguo pasaje con tejado de madera 

 


Además es el barrio con mayor concentración de templos de Tokyo, y con un enorme cementerio, donde están enterradas importantes personalidades de Japón.

Templo Tenno-ji
Cementerio de Yanaka